1ª Generación

La primera generación de sellos de seguridad era hecha con cera, arcilla o resina, derretidos en pasta mediante utilización de calor (para la cera) y de humedad (para la arcilla).

Una vez ablandado, el material era derramado arriba de un hilo que hacia parte de la selladura y comprimido contra una estampa en relieve, del tipo anillo del rey. El sistema era facilmente violado con empleo de calor y vapor y de nuevo cerrado sin dejar indicios.

2ª Generación

La Segunda generación de precintos de seguridad era fabricada con metales maleables, tales como el plomo y el estaño, los cuales eran después marcados y sellados con unos alicates.

Debido a la maleabilidad del material, los violadores abrían y cerraban los precintos sin dejar ninguna marca de violación.

3ª Generación

La tercera generación trajo dos grandes innovaciones: la producción de precintos plásticos lisos y su posterior identificación con una numeración individual, hecha en "hot-stamp" .

Sin embargo, esos precintos podrían ser sustituidos por precintos con idéntica numeración, forjada a partir de un precinto liso.

4ª Generación

La cuarta generación de precintos poseía un concepto totalmente innovador: precintos plásticos con numeración en alto relieve , moldeados durante el proceso de fabricación . Cada precinto es identificado por su número de serie , del mismo modo como cada ser humano es identificado por su impresión digital. No existe ninguna manera de sustituir un precinto por otro con la misma identificación.

Autenticador

El sistema se completa con el autenticador, que hace la transcripción de la numeración de los precintos en el documento que trata de la carga sellada. No existe ninguna posibilidad de ocurrir errores en la transcripción.

5ª Generación

Se desarrolló el más nuevo sistema de numeración llamado "in mold label". Números, código de barras y logomarca del cliente son impresos con láser en papel fundido a la lámina del precinto durante el proceso de fabricación. Dígito verificador y código de barras reducen errores de transcripción a zero, maximizando la seguridad.